miércoles 21 de enero de 2009

El temperamento Felino



El temperamento Felino


Los gatos tienen rasgos fundamentales en su psicología, más o menos frecuentes en todos, sin embargo, no hay que olvidar que poseen una marcada personalidad, por lo cual cada ejemplar tiene sus propias características, que se le hacen más acusadas según el ambiente en que se haya desarrollado y el contacto que haya tenido con los seres humanos; por lo tanto cada gato doméstico, es una experiencia distinta para el ser sensible que sea capaz de comprender a estas mascotas tan especiales. En términos generales, puede decirse que los gatos tienen entre sí más o menos los siguientes rasgos que les son comunes:


Aún cuando el gato es por naturaleza solitario, una vez domesticado, se ha vuelto muy sociable y busca la compañía de los seres humanos, sobretodo la de aquellos con los que está encariñado. Así, aunque esté tranquilamente echado o adormecido en una esquina, el gato disfruta la presencia de su amo, de tal modo que si éste se aleja de la habitación, se despereza y le sigue de inmediato. Marcadoespíritu de independencia. Un gato necesita sentirse libre, y si se siente retenido, abandonará su posición, aún cuando ésta sea acurrucado cómodamente en el regazo de su amo.


Tiene la dignidad propia de los felinos por lo que rehuye las escandalosas y demasiado efusivas manifestaciones de júbilo o afectos.


Se puede decir, que el gato doméstico, ha asumido una posición filosófica ante la vida, por lo que se mantiene tranquilo ante situaciones que no le conciernen directamente, evita peleas innecesarias, disfruta plácidamente de los momentos serenos de la vida, y se resigna y adapta a las situaciones adversas. No es paciente para soportar vejaciones o humillaciones de ningún ser humano, pero puede serlo mucho cuando le es útil, por ejemplo al acechar una presa.

Realmente es dormilón, por lo que se sentirá muy a gusto apoltronado en sitios cómodos y calentitos, sin embargo descansa disimuladamente, fingiendo dormir, pero espiando todos los movimientos y ruidos a su alrededor. Por lo tanto, no son propensos a realizar movimientos superfluos, dosificando con inteligencia sus propias energías.
Como todas las criaturas de fuerte personalidad, es imprevisible, pero muy apegado a sus costumbres.

Aunque a veces parece indiferente, como toda criatura inteligente, es sumamente curioso, característica que lo incita a investigar cualquier novedad, y a explorar todo, por lo cual no lo toman de sorpresa los imprevistos, ya que conoce muy bien todo el ambiente donde se desenvuelve, encontrando rápidamente escondites y zonas de descanso, a veces insólitas para su dueño. Su capacidad

viernes 31 de octubre de 2008

Gatos vs. perros


Son animales psicológicamente autosuficientes y en tal virtud, no asaltan con explosiones eufóricas de afecto como los perros, son más sutiles, elegantes y discretos al momento de demostrar su cariño.
Generalmente los gatos son cariñosos con sus amos, aunque pueden ser bastante independientes. La mayor parte del tiempo cautivan con su belleza y elegancia, por eso algunos como los persas son también conocidos como "tigres de sofá".
A los humanos los ven como a una madre que los alimenta y les brindan seguridad.
Considero que los gatos son seres especiales que hechizan con su compañía y se apoderan de todo con su encanto y dulzura.

Curiosidades de gatos








El gato convive en cercanía al con el hombre desde hace unos 9,500 años. El animal más viejo de que se tenga conocimiento ha durado hasta 36 años.

Su nombre científico es Felis silvestris catus, son pequeños mamíferos carnívoros. Un gato de casa puede llegar a vivir en promedio entre 14 y 20 años. Los gatos de calle sólo tienen una esperanza promedio de vida de dos años.

Actualmente hay unas 100 razas distintas de gatos. Los persas, exóticos de pelo corto, birmanos, abisinios, ocicats, bobtail japonés, curl escocés y american curl son los más conocidos.

jueves 9 de agosto de 2007

¿Sabría colocar 10 gatos en cinco hileras de 4 gatos cada una?


Dibuja un pentágono regular y prolonga los lados hasta conseguir una estrella de cinco puntas.
Los gatos deberían quedarse quietos en los cinco vértices del pentágono y en las cinco puntas de la estrella.

La distribución de gatos, pentagonos y estrellas puede aprovecharse para hacer algo de magia negra.

Phoebe Buffay lyrics - Smelly Cat Medley


Artist: Phoebe Buffay
Song: Smelly Cat Medley

Three, four...
Smelly Cat, Smelly Cat,
What are they feeding you?S
melly Cat, Smelly Cat
It's not your fault
They won't take you to the vet
You're obviously not their favorite pet

Smelly Cat, Smelly Cat,
It's not your fault
You may not be a bed of roses
You're not friend to those with noses
I'll miss you before we're done
Or the world will smell as one

viernes 8 de junio de 2007

Oda al gato

Los animales fueron imperfectos, largos de cola, tristes de cabeza. Poco a poco se fueron componiendo, haciéndose paisaje, adquiriendo lunares, gracia, vuelo. El gato, sólo el gato apareció completo y orgulloso: nació completamente terminado, camina solo y sabe lo que quiere. El hombre quiere ser pescado y pájaro, la serpiente quisiera tener alas, el perro es un león desorientado, el ingeniero quiere ser poeta, la mosca estudia para golondrina, el poeta trata de imitar la mosca, pero el gato quiere ser sólo gato y todo gato es gato desde bigote a cola, desde presentimiento a rata viva, desde la noche hasta sus ojos de oro. No hay unidad como él, no tienen la luna ni la flor tal contextura: es una sola cosa como el sol o el topacio, y la elástica línea en su contorno firme y sutil es como la línea de la proa de una nave. Sus ojos amarillos dejaron una sola ranura para echar las monedas de la noche. Oh pequeño emperador sin orbe, conquistador sin patria, mínimo tigre de salón, nupcial sultán del cielo de las tejas eróticas, el viento del amor en la intemperie reclamas cuando pasas y posas cuatro pies delicados en el suelo, oliendo, desconfiando de todo lo terrestre, porque todo es inmundo para el inmaculado pie del gato. Oh fiera independiente de la casa, arrogante vestigio de la noche, perezoso, gimnástico y ajeno, profundísimo gato, policía secreta de las habitaciones, insignia de un desaparecido terciopelo, seguramente no hay enigma en tu manera, tal vez no eres misterio, todo el mundo te sabe y perteneces al habitante menos misterioso, tal vez todos lo creen, todos se creen dueños, propietarios, tíos de gatos, compañeros, colegas, discípulos o amigos de su gato. Yo no. Yo no suscribo. Yo no conozco al gato. Todo lo sé, la vida y su archipiélago, el mar y la ciudad incalculable, la botánica, el gineceo con sus extravíos, el por y el menos de la matemática, los embudos volcánicos del mundo, la cáscara irreal del cocodrilo, la bondad ignorada del bombero, el atavismo azul del sacerdote, pero no puedo descifrar un gato. Mi razón resbaló en su indiferencia, sus ojos tienen números de oro.

Pablo Neruda (1904, 1973)

Canción novísima de los gatos

Mefistófeles casero está tumbado al sol. Es un gato elegante con gesto de león, bien educado y bueno, si bien algo burlón. Es muy músico; entiende a Debussy, más no le gusta Beethoven. Mi gato paseó de noche en el teclado, ¡Oh, que satisfacción de su alma! Debussy fue un gato filarmónico en su vida anterior. Este genial francés comprendió la belleza del acorde gatuno sobre el teclado. Son acordes modernos de agua turbia de sombra (yo gato lo entiendo). Irritan al burgués: ¡Admirable misión! Francia admira a los gatos. Verlaine fue casi un gato feo y semicatólico, huraño y juguetón, que mayaba celeste a una luna invisible, lamido (?) por las moscas y quemado de alcohol. Francia quiere a los gatos como España al torero. Como Rusia a la noche, como China al dragón. El gato es inquietante, no es de este mundo. Tiene el enorme prestigio de haber sido ya Dios. ¿Habéis notado cuando nos mira soñoliento? Parece que nos dice: la vida es sucesión de ritmos sexuales. Sexo tiene la luz, sexo tiene la estrella, sexo tiene la flor. Y mira derramando su alma verde en la sombra. Nosotros vemos todos detrás al gran cabrón. Su espíritu es andrógino de sexos ya marchitos, languidez femenina y vibrar de varón, un espíritu raro de inocencia y lujuria, vejez y juventud casadas con amor. Son Felipes segundos dogmáticos y altivos, odian por fiel al perro, por servil al ratón, admiten las caricias con gesto distinguido y nos miran con aire sereno y superior. Me parecen maestros de alta melancolía, podrían curar tristezas de civilización. La energía moderna, el tanque y el biplano avivan en las almas el antiguo dolor. La vida a cada paso refina las tristezas, las almas cristalizan y la verdad voló, un grano de amargura se entierra y da su espiga. Saben esto los gatos mas bien que el sembrador. Tienen algo de búhos y de toscas serpientes, debieron tener alas cuando su creación. Y hablaran de seguro con aquellos engendros satánicos que Antonio desde su cueva vio. Un gato enfurecido es casi Schopenhauer. Cascarrabias horrible con cara de bribón, pero siempre los gatos están bien educados y se dedican graves a tumbarse en el sol. El hombre es despreciable (dicen ellos), la muerte llega tarde o temprano ¡Gocemos del calor! Este gran gato mío arzobispal y bello se duerme con la nana sepulcral del reloj. ¡Que le importan los senos (?) del negro Eclesiastés, ni los sabios consejos del viejo Salomon? Duerme tu, gato mío, como un dios perezoso, mientras que yo suspiro por algo que voló. El bello Pecopian (?) se sonríe en mi espejo, de calavera tiene su sonrisa expresión. Duerme tu santamente mientras toco el piano. este monstruo con dientes de nieve y de carbón. Y tú gato de rico, cumbre de la pereza, entérate de que hay gatos vagabundos que son mártires de los niños que a pedradas los matan y mueren como Sócrates dándoles su perdón. -------------------------------------------------------------------------------- ¡Oh gatos estupendos, sed guasones y raros, y tumbaos panza arriba bañándoos en el sol!

Federico García Lorca (1898, 1936)